Cursillo en español de hombre 24-27 de febrero de 2022

Cristo y su Iglesia necesitan LÍDERES espiritualmente formados para el apostolado de hoy.  Un medio de encontrar inspiración y dirección para el liderazgo cristiano es el Cursillo.

ENCUENTROS CON CRISTO

Un Cursillo es un encuentro con Cristo. Suena demasiado simple, pero no lo es. Piénsalo… Un encuentro real con Cristo… Si esto se entiende, entonces se entenderá el poder, la belleza y la alegría del Movimiento de Cursillo. ¿Interesado? ¡Asiste a uno! 

CRISTIANIZACIÓN DE AMBIENTES

Un Cursillo es un encuentro con Cristo. El Movimiento del Cursillo correctamente aplicado y supervisado puede tener resultados muy positivos en la revitalización espiritual del mundo. La semejanza a Cristo en algunas personas buenas es contagiosa. La transferencia de los valores de Cristo a otros en la propia familia, escuela, lugar de trabajo, etc., es la cristianización de los ambientes que promueve el Cursillo. El objetivo del movimiento es que Cristo sea la principal influencia en la sociedad. Por eso se dice que, el OBJETIVO PRIMARIO, del Movimiento del Cursillo es desarrollar en los cristianos adultos una conciencia de su poder y misión para convertirse en LÍDERES en la obra de renovación cristiana, y sostenerlos mientras brindan levadura cristiana en los ámbitos cívicos, sociales y en su vida económica. Esta “cristianización de los ambientes” es de lo que se trata el movimiento de Cursillo.

CURSILLOS EN EL CRISTIANISMO

En el mundo de hoy, ¿Puede el cristianismo penetrar las muchas áreas de la vida secular? ¿Se puede vivir allí? ¿Puede crecer más allí? ¿Puede transformar el mundo de una manera más fructífera que en el pasado y acorde con los tiempos? El Movimiento de Cursillos así lo cree, no propone un nuevo tipo de espiritualidad, sino simplemente un método a través del cual la propia espiritualidad puede ser desarrollada, vivida y compartida en cualquier ámbito de la vida humana donde haya cristianos dispuestos a dedicar su vida a Dios de forma permanente.

INSTRUMENTO DE RENOVACIÓN

El Movimiento de Cursillos, en el cristianismo, es un poderoso instrumento de renovación en la Iglesia. Su objetivo, es concentrarse de cerca en la persona y en la enseñanza de Jesucristo. El Cursillo les da, a quienes lo atienden, una comprensión viva de las verdades cristianas básicas y el deseo de servir a la Iglesia. Además, proporciona un medio para continuar la formación cristiana que, recién se inició en los tres días de ejercicios.

FORMATO DE LOS EJERCICIOS

Cursillo significa “pequeño” o “curso corto”. Comienza un jueves por la noche y termina el siguiente domingo por la noche. Durante esos tres días, los Cursillistas (asistentes) conviven y trabajan juntos, escuchando las charlas de sacerdotes y laicos. También, asisten a Misa, reciben la Comunión, rezan el rosario y visitan el Santísimo Sacramento todos los días. El sacerdote (que es el “director espiritual”) y los laicos que integran el equipo del Cursillo pasan semanas trabajando y orando juntos en preparación. El Cursillo requiere una planificación cuidadosa porque el tiempo es corto y el tema extenso. Los títulos de las charlas indican su contenido: Ideales, Gracia Santificante, Laicos en la Iglesia, Gracia Actual, Piedad, Estudio, Los Sacramentos, Acción, Obstáculos a la Gracia, Liderazgo, Vida en Gracia, Comunidad Cristiana en Acción y después del Cursillo. Durante las charlas, los Cursillistas toman notas como lo harían en una clase regular. A cada charla le sigue un período de discusión y un tiempo para ilustrar gráficamente el mensaje.

NO ES UN RETIRO

El Cursillo se puede hacer solo una vez en la vida, por lo tanto, no sustituye a un retiro. La atmósfera básica de un Cursillo difiere mucho de la soledad individual de un retiro. Durante los ejercicios de tres días se discuten las enseñanzas de Cristo en un clima de alegría, con muchas sesiones de cantos y bromas. En realidad, el Cursillo hace que los retiros exitosos sean más rentables y se anima a los Cursillistas a realizar retiros regulares. El Cursillo les da, a quienes lo atienden, una comprensión viva de las verdades cristianas básicas y el deseo de servir a la Iglesia. Además, proporciona un medio para continuar la formación cristiana que recién se inició en los tres días de ejercicios.

EL CUARTO DIA

La actividad “después” del Cursillo, conocida como el “Cuarto Día”, es el equilibrio de la vida terrenal de los Cursillistas. Durante este tiempo la perseverancia es importante, como lo es en cualquier método de renovación. En el Movimiento del Cursillo el espíritu comunitario se continúa después de los tres días, a través de las “Ultreyas” o reuniones de la comunidad. Estos están disponibles semanalmente como un medio para aumentar la comprensión y el celo. También, están disponibles reuniones de grupos más pequeños de amigos para que se animen unos a otros en la mejora espiritual y el apostolado cristiano.

PAPA PABLO VI

El Santo Padre, el Papa Pablo VI, dió su aprobación al Movimiento de Cursillos. En diciembre de 1963, aprobó el movimiento y nombró a San Pablo como Patrón y Protector Oficial del Movimiento de Cursillos. En esa ócasion, dijo en parte: “Este método de enseñanza cristiana comúnmente llamado Cursillos de Cristiandad, se extiende ya a un gran número de fieles y ha producido abundantes frutos: renovación cristiana de la vida familiar… vitalización de las parroquias, fiel observancia de deberes: tanto en privado como en público. Todo esto ha llenado de las mayores satisfacciones a los Obispos y los demás pastores de almas “.